Alto índice de partos prematuros en mujeres con apnea o insomnio.

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Las mujeres embarazadas con apnea o insomnio tienen aproximadamente el doble de riesgo de parto antes de las 34 semanas.

Los trastornos del sueño durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de parto prematuro, según un nuevo estudio, lo cual redunda en un alto índice de partos prematuros en mujeres con apnea o insomnio.

La investigación de California examinó a 2.265 mujeres embarazadas a quienes se les diagnosticó un trastorno del sueño, como insomnio o apnea del sueño. Se compararon con un grupo control de mujeres embarazadas sin diagnóstico de trastorno del sueño pero con factores de riesgo materno similares para el parto prematuro,como también es  fumar durante el embarazo o padecer hipertensión.

La tasa de parto prematuro fue de 14.6 % entre las mujeres con trastornos del sueño y 10.9 % entre el grupo control. El parto prematuro se define como parto antes de las 37 semanas de gestación.

El riesgo de parto antes de las 34 semanas de gestación era más del doble entre las mujeres con apnea del sueño y casi el doble entre las personas con insomnio, según el estudio.

Investigación fue publicada el 8 de agosto en la revista Obstetrics & Gynecology .

 

Tratar los trastornos del sueño podría ayudar a reducir la tasa de nacimientos prematuros, que es de alrededor del 10% en los Estados Unidos, más alto que la mayoría de los países desarrollados, de acuerdo con la Universidad de California,

Los investigadores  se sorprendieron de que menos del 1% de las mujeres embarazadas fueron diagnosticadas con un trastorno del sueño. Los investigadores dijeron que al parecer que sólo los casos más graves fueron identificados.

«Es probable que la prevalencia sería mucho mayor si más mujeres fueran examinadas para detectar trastornos del sueño durante el embarazo», dijo el autor principal del estudio, Aric Prather, profesor asistente de psiquiatría, en un comunicado de prensa de la citada universidad.

«Lo que es  emocionante en este estudio es que un trastorno del sueño es un factor de riesgo potencialmente modificable», agregó la autora principal Jennifer Felder, una becaria postdoctoral en psiquiatría.

La terapia cognitivo-conductual, que pretende cambiar los patrones de pensamiento o comportamiento que están detrás de las dificultades de una persona, ha demostrado ser un tratamiento eficaz para los trastornos del sueño en la población en general. Se eliminaría la necesidad de medicamentos que muchas mujeres embarazadas preferible evitar, señalaron los investigadores.

Ahora están organizando un estudio para examinar si esta terapia es eficiente  para las mujeres con insomnio y si reduce el riesgo de un parto prematuro.

FUENTE: Universidad de California, San Francisco, comunicado de prensa, 8 de agosto de 2017