Mitos sobre las vacunas

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Existen muchos mitos sobre las vacunas y se llama a vacunar a la población y no alimentar mitos.

Entre 2001 y 2020, 10 vacunas habrán prevenido 500 millones de casos de enfermedades y 9 millones de casos de discapacidad a largo plazo, según los investigadores.

El programa también habrá ahorrado 350 mil millones de dólares en costos de atención de la salud en 2020, señala un estudio liderado por Sachiko Ozawa profesora asociada en la Facultad de Farmacología de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.

Los programas de vacunación evitan el aumento de contagios. Dentro de las vacunas más relevantes están:

  • La vacuna contra la hepatitis B.
  • La vacuna contra el virus del papiloma humano.
  • La vacuna contra la encefalitis japonesa.
  • La vacuna del sarampión.
  • La vacuna para el rotavirus.
  • La vacuna para la rubeola.
  • La vacuna para la fiebre amarilla.
  • Las tres cepas de bacterias que provocan neumonía y meningitis.

Mitos y Hechos de la vacunación:

1) «Las mejores condiciones de higiene y saneamiento harán desaparecer las enfermedades.» FALSO

Las enfermedades contra las que podemos vacunar volverían a aparecer si se interrumpieran los programas de vacunación.

2) «Las vacunas tienen algunos efectos secundarios nocivos y de largo plazo desconocidos. La vacunación puede ser mortal.» FALSO

Las vacunas son muy seguras. La mayoría de las reacciones vacunales son generalmente leves y temporales, por ejemplo, un brazo dolorido o febrícula. Los trastornos de salud graves, que son extremadamente raros, son objeto de seguimiento e investigación detenidos.

3) «La vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, así como la vacuna antipoliomielítica, pueden provocar el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS).» FALSO

No existe una relación causal entre la administración de las vacunas y la muerte súbita del lactante, a pesar de que esas vacunas se administran en un período en el que el recién nacido puede sufrir el SIDS.

4) «Las enfermedades prevenibles mediante vacunación están casi erradicadas en mi país, por lo tanto no hay motivos para que me vacune.» FALSO

Si bien las enfermedades prevenibles mediante vacunación son actualmente poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo.

5) «Las enfermedades de la infancia prevenibles mediante vacunación son algo inevitable en la vida.» FALSO

Las enfermedades prevenibles mediante vacunación no tienen por qué ser “algo inevitable en la vida”. Enfermedades tales como el sarampión, la parotiditis y la rubéola son graves y pueden acarrear importantes complicaciones tanto en niños como en adultos, por ejemplo, neumonía, encefalitis, ceguera, diarrea, infecciones del oído, síndrome de rubéola congénita (si una mujer contrae rubéola al principio del embarazo) y defunción.

6) «La administración simultánea de más de una vacuna puede aumentar en los niños el riesgo de efectos secundarios nocivos, que a su vez pueden sobrecargar su sistema inmunitario.» FALSO

Las pruebas científicas revelan que la administración simultánea de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario del niño. Los niños están expuestos cotidianamente a cientos de sustancias extrañas que desencadenan una respuesta inmunitaria.

7) «La gripe es solo una molestia y la vacuna no es muy eficaz.» FALSO

 La gripe es mucho más que una molestia. Es una enfermedad grave que cada año provoca entre 300.000 y 500.000 defunciones en todo el mundo. Las embarazadas, los niños pequeños, los ancianos con problemas de salud y cualquiera que padezca un trastorno crónico, por ejemplo, asma o cardiopatía, corren un alto riesgo de infección grave y muerte.

8) «Es mejor la inmunización por la enfermedad que por las vacunas.» FALSO

 Las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la que produciría la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada a riesgos de posibles complicaciones.

9) «Las vacunas contienen mercurio, que es peligroso.» FALSO

El tiomersal es un compuesto orgánico con mercurio que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el conservante más ampliamente utilizado para las vacunas que se suministran en ampollas de dosis múltiples. No hay pruebas científicas que sugieran que la cantidad de tiomersal utilizada en las vacunas entrañe un riesgo para la salud.

10) «Las vacunas causan autismo.» FALSO

 Según se pudo determinar, el estudio de 1998 que suscitó inquietud acerca de un posible vínculo entre la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, por un lado, y el autismo, por otro, contenía graves irregularidades, por lo que la publicación que lo divulgó lo retiró. Lamentablemente, su divulgación despertó temores que provocaron una disminución en las tasas de inmunización y los subsiguientes brotes de esas enfermedades. No existen pruebas científicas de una relación entre esa vacuna y el autismo o trastornos autistas.

«En general, la vacunación se considera como una de las intervenciones más rentables en la salud pública»

Fuente: http://www.who.int/features/qa/84/es/

https://medlineplus.gov/spanish/news/fullstory_168323.html